T. 93 408 20 96
  
ZONA SOCIOS
nº de socio/a palabra clave



Cuando escuchar música deja de ser un placer para tus oídos

Conciertos a 130 decibelios, auriculares a todo volumen, discotecas donde no se escuchan ni los propios pensamientos... La OMS estima que más de mil millones de personas entre los los 12 y los 35 años están en riesgo de perder audición

Madrid   14/09/2022    Fuente: El Mundo  


Cuando escuchar música deja de ser un placer para tus oídos

Escuchar música es, para la gran mayoría, uno de los placeres de la vida. Sin embargo, abusar de ese placer y hacerlo a un volumen desmesurado y durante mucho tiempo, tanto en actuaciones en directo como a través de auriculares, puede provocar daños irreversibles en nuestros oídos.

 

Atrás queda la percepción de que los problemas auditivos son cosa de la edad, de cierta edad, como si de las arrugas o las canas se tratara. De hecho, la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL) ha alertado de que la exposición continua de los jóvenes a niveles exagerados de música, tanto a través de auriculares como en conciertos o discotecas está adelantando unos 20 años la aparición de pérdida auditiva asociada a la edad.

 

El pasado mes de marzo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de que "más de mil millones de personas con edades comprendidas entre los 12 y los 35 años corren el riesgo de perder la audición debido a la exposición prolongada y excesiva a música fuerte y otros sonidos recreativos".

 

Estos datos han hecho que la OMS fije unas nuevas recomendaciones para tratar de limitar la pérdida de audición, entre ellas, aconseja "un nivel sonoro medio máximo de 100 decibelios" en lugares y recintos de entretenimiento; "entrega al público de protección auditiva personal" y "el acceso a zonas silenciosas para que los oídos descansen y disminuir así el daño auditivo".

 

Pero, ¿qué parte de nuestro oído es la que se ve dañada por esa exposición excesiva a una música alta?, Se trata de la cóclea, situada en el interior del oído. "Dentro de ella se encuentran las células ciliadas, que son clave cuando se produce el daño auditivo, y también en las neuronas que forman parte de nuestro nervio octavo par craneal. Las ciliadas de la cóclea se conectan con esas neuronas del nervio auditivo que son las que permiten que la audición llegue a nuestro cerebro. Es en esa conexión donde se produce el daño auditivo", explica Paula Sánchez, vocal de la Comisión de Audiología de la SEORL y especialista en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).

 

Pero el perjuicio, según añade, no se limita al oído, ya que, "puede dar lugar a un espectro de síntomas auditivos muy grandes, entre ellos, la hipoacusia neurosensorial, acúfenos (ruido constante en el oído), hiperacusia (hipersensibilidad a los sonidos) y, aunque menos conocidos, inestabilidad y mareos".

 

La intensidad del ruido -y la música por muy bella que sea lo es-, el nivel de presión sonora, pero también el tiempo que se esté expuesto a ella y la frecuencia, marcan el grado de los posibles daños auditivos.

 

Por eso, Luis Lassaletta, presidente de la Comisión de Otología de la SEORL y jefe de sección del Hospital La Paz, de Madrid, distingue entre el trauma acústico agudo y el crónico: "No es lo mismo el que va a un concierto un día o a una discoteca, donde la música está muy alta y se produce un daño en el oído como consecuencia de ello, que una persona que va a muchos conciertos o simplemente es músico y toca en un grupo o una persona que, por una cuestión laboral, trabaja siempre con ruidos".

 

En el primer caso, Lassaletta apunta que "el daño suele ser transitorio. Se suele salir con un pequeño pitido, un acufeno. Eso indica un daño leve en el oído interno, que, afortunadamente es reversible". Pero en la segunda situación, la pérdida de audición puede ser permanente. "Estamos conociendo ahora a muchos guitarristas y miembros de los grupos clásicos de los años 60 y 70 que tienen un trauma acústico crónico".

 

 

Los auriculares, el gran problema

 

Al margen de festivales y conciertos, el doctor Lassaletta señala que "el gran problema de nuestro tiempo son los auriculares. Utilizarlos en sí mismo no es un problema si se hace durante un tiempo y una intensidad adecuada. Pero la realidad es que los utilizamos mucho y a altas intensidades. Eso es un estímulo constante del oído, que hace que la gente que consultaba antes por problemas de audición a partir de los 50 o 60 años, ahora lo hacen a una edad mucho más temprana", comenta.

 

Explica, además, que "la exposición a partir de los 80 o 90 decibelios (dB) durante mucho tiempo puede generar un daño importante". Por eso, añade, existe la regla del 60: "Recomendamos no utilizar los auriculares al día más de 60 minutos a una intensidad del 60%".





<< Volver


Sobre la ANA

La Asociación Nacional de Audioprotesistas es una organización sin ánimo de lucro, creada en 1976, con la finalidad de promocionar los aspectos profesionales, deontológicos y sociales de la profesión Audioprotesista, asó como sensibilizar a la opinión pública y las Administraciones sobre las alteraciones de las capacidades auditivas en las personas.


Últimos Tweets

Audioprotesistas @ANA_Audioprotes - 16 sep 2022
#Audioprotesistas: La #hipoacusia no tratada no solo tiene efectos sobre la salud cognitiva, también repercute en l… twitter.com/i/web/status/1…

Audioprotesistas @ANA_Audioprotes - 02 sep 2022
Comenzamos septiembre! Un buen mes para iniciar nuevos proyectos, para actualizar conocimientos, para relacionarte… twitter.com/i/web/status/1…

Audioprotesistas @ANA_Audioprotes - 29 jul 2022
#Audioprotesistas: compartimos la segunda entrega de la serie de debates sobre los #OTC (Over-The-Counter) publicad… twitter.com/i/web/status/1…

¿alguna duda? te ayudamos

ATENCIÓN SECRETARÍA ANA
De lunes a viernes: 09:00H - 13:00H
Tel. 93 408 20 96
O vía email